🔬 Las olas de calor pueden alterar cómo piensan y actúan varios animales, según estudios reunidos por Knowable Magazine y Live Science. En días muy cálidos, aves, peces, abejorros y mamíferos fallaron más en tareas simples, aprendieron peor o mostraron más agresividad, algo que podría afectar su supervivencia.
En Sudáfrica, las hembras de aves llamadas southern pied babblers aprendieron peor durante olas de calor: necesitaron el doble de intentos para asociar una tapa de cierto tono con un gusano escondido. En otro experimento del desierto del Kalahari, cuando el termómetro llegó a 96 °F, estas aves respondieron casi igual ante un depredador disecado que ante una caja de madera.
El patrón aparece en más especies. Un estudio de 2023 revisó casi 70 000 reportes de mordidas de perros en ocho ciudades de Estados Unidos y halló más incidentes en días calurosos, soleados y con esmog: el riesgo fue 10 % mayor a 90 °F que a 60 °F. En China, un estudio de 2025 apuntó que serpientes, gatos y otros animales muerden más cuando sube el calor.
También hubo señales en peces, mamíferos e insectos. Los chamois, animales parecidos a cabras de los Apeninos italianos, pelearon más por comida cuando la temperatura pasó de 54 a 64 °F. Los guppies macho fallaron más en laberintos tras varios días en agua a 90 °F. En abejorros, menos de la mitad aprendió a asociar colores con sacarosa o quinina a 90 °F, frente a la mayoría a 77 °F.
✅ Si los animales aprenden peor, se orientan peor o vigilan menos, pueden tener más dificultad para hallar alimento, evitar depredadores o polinizar plantas como tomates y arándanos. El límite clave: varios estudios muestran asociaciones o pruebas en condiciones concretas, no una regla única para todas las especies. Aun así, Amanda Ridley advierte que quizá se subestime el impacto del calor en las mentes animales.



