🔬 Un equipo de Alexander Platt, de la Universidad de Pensilvania, analizó el ADN compartido entre neandertales y Homo sapiens. Sus datos sugieren más descendientes de padres neandertales y madres sapiens que del cruce inverso. El patrón aporta pistas sobre nuestro pasado, aunque no revela cómo ocurrieron esos encuentros.
El equipo encontró más ADN sapiens en tramos del cromosoma X neandertal que no codifican proteínas que en aquellos que sí. En una población, dos tercios de los cromosomas X proceden de las madres y un tercio, de los padres. Esa diferencia permite rastrear quién transmitió sus genes. Las simulaciones apuntaron a cruces con un sesgo hacia padres neandertales y madres sapiens.
El patrón apareció en dos períodos: uno hace más de 200 000 años y otro hace unos 45 000 años. Los rastros del primero sobrevivieron en los neandertales; el segundo dejó buena parte del ADN neandertal presente en humanos actuales. Que ambos períodos compartan ese patrón no explica qué lo produjo.
Otro estudio de 2026 analizó 27 neandertales de hace entre 50 000 y 40 000 años, de las actuales Bélgica y Francia. Ninguno mostró ascendencia sapiens reciente. Ese resultado aporta otra pista sobre dónde pudieron crecer los hijos de estos cruces, aunque abarca solo esos individuos y regiones.
✅ Los cruces dejaron un legado: cerca del 2 % del genoma de las personas de ascendencia no africana es neandertal. El sesgo del cromosoma X podría reflejar preferencias sociales o diferencias biológicas que favorecieran la supervivencia de ciertos descendientes. Los genes no permiten distinguir esas causas ni saber si los encuentros fueron consentidos.



