🔬 La NASA destaca una imagen de Venus con un arco luminoso que supera los 180 grados. Aunque recuerda a la Luna creciente, el brillo procede de su atmósfera, que desvía y dispersa la luz solar. La escena ilustra cómo Venus también presenta fases, con puntas conocidas como «cuernos».
En la imagen, Venus aparece casi alineado entre el Sol y la Tierra. Esta geometría ocurre cada año y medio y recuerda a la Luna nueva de cada mes. La Luna nueva queda oscura; Venus muestra el arco de su atmósfera iluminada desde atrás.
Un telescopio pequeño o unos binoculares permiten ver el creciente durante el crepúsculo. Los cambios de brillo, ligados a sus fases, aparecen en registros de varias culturas, incluido el libro maya más antiguo conservado.
✅ Este creciente muestra que las fases no son exclusivas de la Luna. Observarlo a simple vista exige una agudeza visual excepcional.



