🔬 Médicos en Somaliland extrajeron un feto calcificado del abdomen de una mujer de 42 años, tras tres años de dolor. La masa medía 18 por 13 centímetros. El caso de litopedion ilustra cómo la falta de acceso a controles prenatales puede retrasar un diagnóstico.
Tres años antes, la mujer había notado que su abdomen crecía y había sentido movimientos fetales. Después, los movimientos cesaron y el abdomen dejó de crecer. No buscó atención médica durante ese periodo. Al acudir al hospital, los médicos palparon una masa dura; una ecografía mostró tejido calcificado y el útero vacío.
Una tomografía permitió crear un modelo en 3D e identificar cráneo, columna, costillas y huesos de brazos y piernas. Los médicos diagnosticaron un litopedion, también llamado «bebé de piedra». Estos casos suelen comenzar con un embarazo fuera del útero, dentro del abdomen. Si el feto muere y resulta demasiado grande para que el cuerpo lo absorba, puede quedar recubierto de calcio.
Los médicos retiraron toda la masa mediante cirugía abdominal. La paciente tuvo fiebre leve y náuseas al día siguiente, que cedieron con tratamiento. Durante los seis meses de seguimiento, cicatrizó bien y el dolor desapareció. La literatura médica recoge unos 340 casos de litopedion en los últimos 400 años.
✅ El caso subraya el valor del acceso a controles prenatales e imágenes para evitar diagnósticos tardíos. El buen desenlace corresponde a una sola paciente y no permite anticipar cómo evolucionarán otros casos.
⚕️ No es consejo médico.



