🔬 El equipo de Ilaria Caiazzo, del Instituto de Ciencia y Tecnología de Austria, observó nudos de gas en Pa 30 con el telescopio Gemini North. Este resto de supernova conserva una «estrella zombi» casi en su centro, una pista para entender cómo sobrevivió al estallido registrado en 1181.
Un científico ciudadano identificó Pa 30 en 2013. Después, los investigadores lo vincularon con una supernova registrada en documentos japoneses, chinos y árabes de 1181. Está a unos 7 500 años luz de la Tierra, una cercanía que permite estudiar sus detalles.
Los nudos aparecen a lo largo de los filamentos de gas, como perlas ensartadas en un collar. Cada uno puede albergar diez veces la región planetaria de nuestro sistema solar, con espacio de sobra. Sus tamaños son muy uniformes y el equipo quiere modelarlos.
La estrella central sobrevivió a una supernova de tipo Iax, un estallido que destruye solo parte de una enana blanca. El equipo fijó un límite máximo muy bajo para la velocidad transversal que el estallido pudo darle. Ese dato y su posición casi central sugieren una explosión casi simétrica, con un impulso débil para la estrella superviviente. El trabajo se publicó en The Astrophysical Journal.
✅ Los rasgos de Pa 30 podrían guiar la búsqueda de otros restos de supernovas Iax en nuestra galaxia y galaxias cercanas. Por ahora, es el único resto de este tipo observado en la Vía Láctea; encontrar otros sigue siendo un objetivo del equipo.



