🔬 El equipo de Doris Tsao, de la Universidad de California en Berkeley, reconstruyó imágenes a partir de señales cerebrales de macacos. El estudio sugiere que el cerebro representa con fuerza incluso rostros que los animales parecen no percibir, una pista para explorar cómo surge la experiencia consciente.
El trabajo, publicado en bioRxiv (preprint; pendiente de revisión por pares), exploró la rivalidad binocular. Cuando cada ojo humano recibe una imagen distinta, la persona percibe solo una a la vez. El equipo mostró un rostro a un ojo del macaco y, segundos después, otro rostro al otro ojo.
Antes, los investigadores habían mostrado ambos rostros por separado para identificar las señales asociadas con cada uno. Registraron esas señales en la corteza inferotemporal y la corteza prefrontal, dos regiones que intervienen al reconocer caras.
Al introducir el segundo rostro, las señales alternaron entre dos patrones 15 veces por segundo. Los autores vinculan esos patrones con procesos conscientes e inconscientes. A partir de los registros, reconstruyeron con alta fidelidad tanto las imágenes percibidas como aquellas que parecían quedar fuera de la conciencia.
✅ El hallazgo podría ayudar a estudiar cómo se relacionan las señales del cerebro con lo que un animal experimenta. El trabajo aún no pasó la revisión por pares y asume que los macacos perciben las imágenes como los humanos.



