🔬 Estudiantes de secundaria del programa SEES de la NASA desarrollaron modelos para estimar cuándo medir combustible en la misión lunar IM-3. El equipo, en la Universidad de Texas, identificó dos maniobras como posibles ventanas fiables. El trabajo podría ayudar a gestionar el combustible durante el viaje y el descenso.
El equipo MATRIX trabajó con Kevin Crosby, del Carthage College, quien desarrolló con colegas de la NASA el método MPG. Esta técnica estima la masa de combustible mediante la respuesta acústica del tanque. En microgravedad, el líquido se adhiere a las paredes en vez de asentarse.
Los estudiantes reconstruyeron una trayectoria de IM-3 con datos públicos de IM-1 e IM-2. El recorrido completo de IM-3 aún no es público. Compararon la ruta de IM-2 con un modelo sin empuje para identificar encendidos y estimar cambios de velocidad. También simularon el movimiento del líquido y el abanico de estados posibles del combustible.
Los modelos apuntan a lecturas fiables durante la entrada en órbita lunar y el descenso propulsado. También señalan algunas ventanas durante la maniobra de entrada en órbita de descenso. La masa inicial de la nave fue el factor que más cambió la duración de esas ventanas.
✅ El análisis podría ayudar a gestionar combustible, una capacidad necesaria para reabastecer naves y mantener depósitos en el espacio. El límite: los modelos usan datos de misiones anteriores, pues falta la trayectoria pública completa de IM-3. La prueba de MPG en esa misión está prevista para 2027.



