🔬 Luiz Inácio Lula da Silva ganó la reelección presidencial en Brasil el 25 de octubre con el 51,8 % de los votos. Muchos científicos recibieron el resultado con alivio. Temían que su rival, Flávio Bolsonaro, recortara el apoyo a la ciencia y debilitara las políticas ambientales.
Organizaciones científicas, incluida la Academia Brasileña de Ciencias, respaldaron a Lula en una carta abierta. El texto reunió más de 20 000 firmas. El presidente prometió mantener el apoyo a las universidades federales y ampliar el acceso a la enseñanza superior. Un programa que lanzó en 2024 trajo de regreso a unos 600 científicos brasileños desde instituciones extranjeras.
Bolsonaro, que obtuvo el 48,2 %, proponía transferir las 69 universidades federales al Ministerio de Ciencia y Tecnología. Ese ministerio tiene un presupuesto mucho menor que el de Educación, que las gestiona. También quería priorizar las ciencias aplicadas frente a la investigación básica, algo que preocupaba a algunos investigadores.
Con Lula, la deforestación de la Amazonía brasileña cayó al nivel más bajo desde que comenzaron los registros, en 1988. El presidente prometió acabar con la deforestación en Brasil para 2030. También se comprometió a reducir los gases de efecto invernadero según el Acuerdo de París.
✅ El resultado mantiene en la presidencia a un dirigente que ha respaldado las universidades y el regreso de científicos. El límite está en las promesas: las metas ambientales y el refuerzo de la ciencia requieren cumplirse durante el nuevo mandato.



