🔬 El 19 de octubre de 2016, la misión ExoMars de la ESA llegó a Marte con dos destinos distintos. El Trace Gas Orbiter entró en órbita, pero el módulo Schiaparelli se estrelló durante el descenso. Diez años después, el orbitador sigue en servicio para estudiar la atmósfera marciana.
ExoMars despegó en marzo de 2016 para probar técnicas de aterrizaje y estudiar los gases de Marte. El orbitador también debía servir como enlace de comunicaciones para un futuro rover. Ambos módulos viajaron juntos y se separaron el 16 de octubre, tres días antes de llegar.
Schiaparelli dejó de comunicarse con la Tierra un minuto antes del aterrizaje previsto. Fotos posteriores del Mars Reconnaissance Orbiter de la NASA mostraron lo que parecía ser el lugar del impacto y, cerca, el paracaídas. Los responsables sospecharon que los propulsores no habían frenado el módulo como estaba previsto. El fallo se atribuyó a un error de datos.
El Trace Gas Orbiter busca metano y otros gases que podrían apuntar a una posible actividad biológica. Mientras tanto, el rover Rosalind Franklin, previsto al principio para 2018, acumula retrasos. Entre las causas figuran el fracaso de Schiaparelli y la ruptura de la ESA con Rusia por la guerra en Ucrania.
✅ El orbitador permite seguir estudiando Marte, pero la pérdida de Schiaparelli dejó incompleto el plan para probar cómo aterrizar. El lanzamiento de Rosalind Franklin se espera a partir de 2028, con llegada a Marte prevista para 2030.



