🔬 Un equipo de Stanford logró recuperar coral blanqueado al ponerlo en contacto con un fragmento sano del mismo animal. Los fragmentos se recuperaron en ocho semanas dentro del laboratorio. El hallazgo sugiere una vía para revertir el blanqueamiento. El rescate exigió que ambos fragmentos compartieran el mismo origen genético.
El calor del mar estresa a los corales y hace que expulsen las algas que viven en sus tejidos. Estas algas les dan color y aportan gran parte de sus nutrientes. Sin ellas, el coral queda blanqueado y puede morir de hambre.
Danny Collins, de Stanford, preparó diez pares de fragmentos de Pocillopora damicornis, cada uno con una pieza sana y otra blanqueada. Cinco pares quedaron en contacto; los otros cinco, separados por unos milímetros. Los fragmentos blanqueados que tocaban al vecino sano se recuperaron; los separados murieron tras veinte semanas. El equipo publicó los resultados en Science Advances el 14 de octubre.
Al microscopio, el equipo vio que los fragmentos unidos formaban un puente de tejido por el que pasaban las algas. Desde la segunda semana, estas duplicaban su número cada cuatro días. Tras una semana de contacto, la rama blanqueada podía completar su recuperación por su cuenta, incluso después de separarla del fragmento sano.
✅ El ensayo sugiere que el contacto puede ayudar a recuperar coral blanqueado cuando ambos fragmentos proceden del mismo animal. El límite es estrecho: fueron diez pares en laboratorio. Las piezas de animales distintos, incluso de la misma especie, no formaron ese puente ni rescataron al coral blanqueado.



