🔬 Médicos en California diagnosticaron encefalitis autoinmune a una adolescente de 16 años que veía un dinosaurio verde volador y oía voces. Los análisis detectaron anticuerpos contra una proteína que sostiene las neuronas. El hallazgo apuntó a una causa física para sus síntomas psiquiátricos.
En urgencias, la joven temblaba, sudaba y tenía el pulso acelerado. La tomografía no mostró hinchazón ni sangrado cerebral; el electroencefalograma tampoco aportó pistas. Al segundo día quedó en estado catatónico, que cedió en pocos días tras recibir lorazepam.
Los primeros análisis del líquido cefalorraquídeo parecían normales. Una prueba posterior detectó anticuerpos contra el filamento intermedio neuronal (NIF). Esta proteína da soporte a las células nerviosas. Los médicos buscaron tumores con resonancias magnéticas y una PET, pero no encontraron ninguno.
El equipo la trató con esteroides, inmunoglobulina y rituximab, que elimina células productoras de anticuerpos. También recibió cinco sesiones de plasmaféresis: un procedimiento que sustituye el plasma sanguíneo para ayudar a retirar esos anticuerpos. Salió del hospital tras casi dos meses. Durante el año siguiente mejoró y dejó los fármacos psiquiátricos, aunque siguió con la inmunoterapia.
✅ El caso ilustra cómo un trastorno autoinmune puede presentarse con síntomas psiquiátricos. Los médicos no identificaron el desencadenante y el informe describe a una sola paciente.
⚕️ No es consejo médico.



