🔬 Un artículo de opinión en Nature alerta del descenso de médicos que también investigan y pide medidas para retenerlos. En Estados Unidos pasaron de casi el 5 % del personal médico en los años ochenta a cerca del 1,5 % hoy. Su doble experiencia ayuda a diseñar ensayos y mejorar la práctica clínica.
El retroceso alcanza a otros países. En Reino Unido, los médicos sénior con puestos académicos pasaron de casi el 5 % en 2009 a alrededor del 3 % en 2025. El número de médicos investigadores menores de 36 años cayó un 25 % entre 2024 y 2025. En Japón, la proporción bajó del 2,1 % al 1,6 % entre 1996 y 2016. Allí, el número de estos profesionales de 39 años o menos se redujo a la mitad.
Los autores señalan trabas concretas: fondos inestables, poco apoyo profesional y cargas clínicas que ocupan el tiempo reservado para investigar. Una encuesta británica encontró que más del 50 % de los médicos carecía de tiempo protegido para investigar en sus planes laborales. También pesa el salario. En Estados Unidos, los médicos académicos cobran, en promedio, unos 50 000 dólares menos al año que sus pares en puestos hospitalarios convencionales.
Los autores aportan un ejemplo de University College London: 131 egresados de su programa de medicina y doctorado entre 1994 y 2026. Sus artículos recibieron cerca del triple de citas por año que trabajos comparables de campos afines. Los autores vinculan ese desempeño con combinar experiencia clínica y científica, aunque reconocen que otros factores podrían influir.
✅ Los autores piden que gobiernos, universidades, financiadores y sistemas sanitarios coordinen medidas para conservar estos perfiles. Proponen registrar quién entra en la investigación, quién permanece y quién abandona, además de dónde y por qué ocurre. El ejemplo académico citado abarca un grupo pequeño; sus resultados no permiten atribuir todo el desempeño a esa doble experiencia.
⚕️ No es consejo médico.



