🔬 Un estudio reporta que la piel y el estómago de Ötzi, el Hombre de Hielo, están llenos de levaduras antiguas que entraron en su cuerpo poco después de su muerte hace 5 300 años en los Alpes. El equipo cultivó cuatro cepas adaptadas al frío y pruebas preliminares sugieren que sirven para hacer masa madre.
Ötzi, una momia natural, se conserva desde su hallazgo en 1991 en una cámara refrigerada a 21 °F (−6 °C). Según el trabajo, las levaduras provienen de glaciares alpinos y sus esporas han seguido colonizando sus restos bajo esas condiciones de almacenamiento.
El estudio (publicado el 3 de junio en la revista Microbiome) analizó, desde 2019, hisopados y muestras de agua del microbioma interno y externo de Ötzi, además de suelo del lugar donde se encontró y su entorno inmediato de almacenamiento. Con ese material, el equipo reconstruyó el ADN para ver qué microbios estaban presentes y, de forma inesperada, logró cultivar cuatro levaduras del frío a partir de piel y de agua descongelada del interior.
Los autores señalan que el daño de ADN antiguo en esas levaduras sugiere que quedaron inactivas durante 5 300 años o que descienden de las levaduras originales. Al comparar muestras de piel de 2019 con otras de 2010, vieron que una cepa (Glaciozyma) pasó a ser dominante, lo que apunta a una proliferación lenta pero activa. Mohamed Sarhan (Eurac Research Institute for Mummy Studies) dijo: «Funcionó… Como masa, fue muy muy buena», y planteó que podrían usarse en industrias de fermentación, como pan o cerveza.
✅ Este trabajo abre una ventana rara a microbios asociados a una momia de la Edad del Cobre y plantea usos posibles en fermentación. Pero también deja límites claros: Ötzi es “una instantánea de un individuo” y su piel está marcada por técnicas de conservación, además de microbios modernos introducidos sin querer. Aún no está claro si esos microbios afectan la preservación de los restos; el equipo pide más investigación.
⚕️ No es consejo médico.
Fuente: livescience.com



