🔬 La misión SSPICY, apoyada por la NASA, despegó el 1 de octubre desde Vandenberg, California. Su nave Otter inspeccionará hasta cuatro objetos estadounidenses fuera de servicio en órbita terrestre baja. La prueba busca ensayar tecnologías que podrían facilitar futuras reparaciones en el espacio y reducir los residuos orbitales.
Starfish Space construyó y opera la nave Otter, que empezará a acercarse a sus objetivos a comienzos de 2027. Entre ellos habrá satélites o cuerpos de cohetes. La nave navegará a cientos de metros de cada objeto con poca ayuda desde tierra. Sus sensores y su sistema de visión por computadora permitirán decidir cómo acercarse en tiempo real.
Otter medirá cómo gira cada objeto, hacia dónde apunta y en qué estado está su superficie. Un sistema de propulsión eléctrica permitirá viajar entre los objetivos. Un brazo robótico articulado probará cómo orientar los propulsores para maniobrar con precisión entre distintas órbitas. Será la primera prueba de estas tecnologías juntas como un sistema integrado.
Los satélites fuera de servicio y los cuerpos de cohetes pueden fragmentarse o chocar entre sí y generar residuos orbitales. Con miles de satélites lanzados cada año, mantener seguro el espacio cercano a la Tierra cobra más peso. Estos satélites sostienen servicios como las comunicaciones, los pronósticos del tiempo y la navegación.
✅ Estas pruebas podrían ayudar a preparar misiones que reparen objetos en órbita o los retiren hacia la atmósfera terrestre. El alcance es limitado: Otter no tocará ni se acoplará a ningún satélite durante SSPICY.


