🔬 Datos preliminares publicados el 5 de octubre sitúan la superficie del Pacífico ecuatorial central por encima de 30 °C. Sería el primer registro sobre ese umbral en la región Niño 3.4. Expertos consultados por Live Science advierten que este El Niño podría alterar las lluvias y agravar sequías e inundaciones.
El 6 de octubre, Niño 3.4 estaba 3,34 °C por encima de su promedio. Un El Niño típico alcanza entre 1 y 2 °C sobre esa referencia. Jin-Yi Yu, de la Universidad de California en Irvine, señala que los datos apuntan a un evento muy fuerte.
El récord de temperatura absoluta no mide por sí solo la fuerza de El Niño. Timothy Osborn, de la Universidad de East Anglia, explica que los científicos usan diferencias respecto al promedio. También comparan Niño 3.4 con el resto de los trópicos para descontar el calentamiento global del océano. Según esos criterios, el evento ya roza los mayores registros y podría superarlos si sigue ganando fuerza.
Yu plantea que podrían cambiar tanto el lugar donde se concentra el calor como el tiempo que dura cada evento. Su equipo distingue dos tipos: el del Pacífico oriental y el del central, más destacado en las últimas décadas. Su hipótesis apunta a vínculos más fuertes entre atmósfera y océano en el Pacífico subtropical. Al combinarse con procesos ecuatoriales, podrían favorecer episodios extremos en el Pacífico central.
✅ El calentamiento global puede agravar las sequías o inundaciones de El Niño donde ambas tendencias coincidan. El registro diario todavía debe verificarse. La hipótesis de eventos más extremos no implica que cada El Niño supere al anterior.



