🔬 La NASA y el Departamento de Energía de Estados Unidos firmaron un acuerdo para desarrollar tecnologías nucleares destinadas al espacio. Abarca desde el combustible hasta el uso en misiones. Las agencias buscan alimentar futuras bases lunares y ampliar el alcance de sus naves, con proyectos previstos para 2028 y 2030.
El acuerdo entrará en vigor el 1 de noviembre. Las agencias trabajarán juntas desde la investigación y la fabricación de combustible hasta las pruebas, los lanzamientos y las operaciones. El documento sitúa la seguridad como requisito central.
La NASA busca tener un reactor para la superficie lunar listo para lanzarse para 2030. Antes, prevé lanzar Space Reactor-1 Freedom en 2028 para llevar la propulsión nuclear del laboratorio al espacio profundo. Otro proyecto, Lunar Reactor-1, busca suministrar energía a una futura base lunar durante la oscuridad y en zonas de sombra. Esa energía alimentaría hábitats, equipos, comunicaciones y vehículos.
Los planes también incluyen sistemas de radioisótopos. Dragonfly, cuyo lanzamiento está previsto para 2028, usará un generador termoeléctrico y 24 unidades calefactoras para volar por Titán e investigar su habitabilidad. La NASA y el Departamento de Energía también planean aportar 24 unidades calefactoras al vehículo marciano Rosalind Franklin, de la ESA. Mantendrían sus instrumentos a la temperatura adecuada mientras busca indicios de vida pasada o actual.
✅ Estos sistemas podrían sostener futuras bases lunares y cubrir las exigentes necesidades energéticas de misiones a Marte. Las fechas son planes y metas: el anuncio no aporta resultados de pruebas de los futuros reactores.



