🔬 La NASA avanza hacia su último telescopio de prueba para LISA, el observatorio espacial de ondas gravitacionales liderado por la ESA. L3Harris Technologies lo diseñará, ensamblará e integrará. Esta unidad aprovechará lo aprendido con el prototipo de 2024 y precederá a fabricar los telescopios que volarán al espacio.
LISA desplegará tres satélites en una órbita que sigue a la Tierra. Formarán un triángulo de 2,5 millones de kilómetros por lado. Cada satélite llevará dos telescopios para enviar y recibir señales mediante láseres infrarrojos. Así medirán cambios en sus distancias menores que el ancho de un átomo de helio: señales del paso de ondas gravitacionales.
Cada telescopio estará hecho de Zerodur, un compuesto de cerámica y vidrio de color ámbar. Este material resiste cambios de forma en un amplio rango de temperaturas. El equipo sometió el prototipo a pruebas rigurosas y aplicará lo aprendido a la nueva unidad. En junio de 2026 también entregó un modelo estructural de metal, en lugar de vidrio. La nueva unidad será el primer telescopio óptico que el equipo entregue a la ESA.
La misión buscará fusiones de enormes agujeros negros a miles de millones de años luz. También trazará un mapa de parejas compactas de enanas blancas, estrellas de neutrones y agujeros negros de masa estelar. La NASA aportará, además, el sistema láser y dispositivos para gestionar la carga eléctrica de las masas de prueba. Sumará apoyo para analizar los datos e identificar las fuentes de ondas gravitacionales.
✅ LISA busca captar ondas de baja frecuencia que los observatorios terrestres aún no pueden detectar. Este paso corresponde a pruebas de ingeniería: el lanzamiento sigue previsto para mediados de la década de 2030.



