🔬 Un estudio publicado en Nature describe a Megacauda sungei, un mamaliaforme del Jurásico medio de China con rasgos para nadar. Los autores sugieren que su garganta conserva pistas sobre el origen de la anatomía para tragar, beber y mamar. Lo presentan como el mayor mamaliaforme del Jurásico, anterior a los mamíferos modernos.
Los mamaliaformes precedieron a los mamíferos modernos. El fósil conserva la bóveda faríngea —el paso de la garganta— y los hioides, huesos de esa zona. Sus rasgos sugieren que la anatomía para esos comportamientos ya existía en el ancestro común de docodontos y mamíferos.
Su cola ancha, pelvis y patas traseras respaldan la idea de una vida semiaquática. Los pies eran asimétricos, con dedos externos alargados y falanges curvas: rasgos que los autores vinculan con remar al nadar. Interpretan que buscaba alimento en el agua, con una forma de vida parecida a la del ornitorrinco. Sus caninos y dientes cortantes apuntan a una dieta de animales.
El equipo estudió los huesos con tomografía y examinó el fósil mediante imágenes de fluorescencia de rayos X. También comparó la garganta con la de mamíferos actuales para reconstruir los tejidos blandos.
✅ El hallazgo suma datos sobre cómo los docodontos ocuparon distintos ambientes en ecosistemas dominados por dinosaurios. La vida semiaquática y parte de los tejidos blandos son reconstrucciones de los autores, basadas en los restos.



