🔬 Francis Halzen ganó el Premio Nobel de Física de 2026 tras impulsar el observatorio de neutrinos IceCube. El detector, de escala kilométrica, está en el Polo Sur. Su apuesta por combinar neutrinos con otras señales permite explorar fenómenos cósmicos desde varios ángulos.
El periodista Davide Castelvecchi, de Nature, recuerda que Halzen quería combinar estos detectores con otros observatorios. La astronomía «multimensajero» reúne distintas señales de un mismo fenómeno. Los telescopios abarcan desde los rayos gamma hasta las ondas de radio; los neutrinos aportan otra forma de observar.
En 2017, IceCube detectó el neutrino apodado «Texas» y rastreó su origen hasta un blázar. Esta galaxia alberga una intensa fuente de rayos gamma. Fue la primera vez que los investigadores lograron vincular un neutrino de alta energía con su fuente.
Ese mismo año, los astrónomos observaron una kilonova: el choque de dos estrellas de neutrones. La detectaron primero mediante ondas gravitacionales, perturbaciones de la geometría del espacio. Castelvecchi cubrió ambos acontecimientos y los recuerda al celebrar el Nobel.
✅ Cruzar distintas señales ayuda a construir una imagen más completa del universo. Los dos hitos descritos son de 2017; este relato no aporta nuevas mediciones.



