🔬 Scott Wray, líder de entrenamiento de EVA (caminatas espaciales) de Artemis en el Johnson Space Center de NASA, coordina cómo se prepara a las tripulaciones para operar en la superficie de la Luna. Su equipo integra técnicas de caminata espacial con geología y práctica en entornos que simulan condiciones del polo sur lunar.
Wray cuenta que su interés por las caminatas espaciales empezó en la infancia, cuando imaginaba secuencias de lanzamiento y “saltaba” como en videos de astronautas del programa Apollo. Hoy, tras más de 16 años en el Johnson Space Center, dice que ha contribuido a moldear el entrenamiento de caminatas espaciales en tres etapas del vuelo humano.
Como instructor y luego controlador de vuelo para EVAs del transbordador y de la Estación Espacial Internacional, recuerda un episodio en julio de 2013: una EVA se canceló antes de tiempo cuando el casco del traje del astronauta Luca Parmitano (ESA) empezó a llenarse de agua, y el equipo no pudo encontrar el origen ni frenar el flujo. Para Wray, esa situación reforzó la necesidad de vigilancia, capacidad de adaptación y aprendizaje continuo.
En los últimos años, su foco pasó a Artemis. Wray explica que las habilidades para explorar la Luna serán distintas: “un traje completamente nuevo, vehículos nuevos, un entorno nuevo” y, además, los astronautas “caminarán” en lugar de desplazarse con las manos como en la estación. Por eso, el plan de entrenamiento incluye geología (cráteres de impacto, vulcanología, recolección de muestras y planificación de recorridos) y usa varios escenarios: el Neutral Buoyancy Laboratory (en servicio desde 1997), el Active Response Gravity Offload System para movilidad con traje, realidad virtual, laboratorios de iluminación que simulan la luz dura del polo sur lunar, sitios de campo y simuladores para practicar respuestas ante alertas.
✅ Este enfoque busca que los astronautas no solo ejecuten operaciones complejas de EVA, sino que también actúen como “científicos de campo” en la Luna. El límite: el artículo describe el entrenamiento y sus herramientas, pero no aporta resultados de desempeño ni métricas que permitan comparar qué método funciona mejor que otro.
Fuente: nasa.gov



