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Atmósfera: El agujero de ozono crece pese a recuperarse

Copernicus registró un agujero de ozono antártico de 27,4 millones de kilómetros cuadrados el 20 de septiembre. Es la segunda mayor extensión para estas…

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6 de octubre de 2026
Atmósfera: El agujero de ozono crece pese a recuperarse
Image source: Live Science

🔬 Copernicus registró un agujero de ozono antártico de 27,4 millones de kilómetros cuadrados el 20 de septiembre. Es la segunda mayor extensión para estas fechas. Un vórtice polar muy fuerte explica su tamaño. Los datos a largo plazo siguen apuntando a que esta capa protectora se recupera.

Desde ese máximo, el agujero ha bajado a unos 24 millones de kilómetros cuadrados. Parece poco probable que supere el récord de 2015: 27,9 millones. Hannah Kessenich, física de la Universidad de Otago, en Nueva Zelanda, prevé que seguirá grande y fluctuará durante las próximas semanas. Si el vórtice mantiene su fuerza, podría persistir hasta bien entrado noviembre.

El vórtice polar es un cinturón de vientos que rodea la Antártida y atrapa aire frío sobre el continente. Este año ha creado un frío mayor de lo habitual en la estratosfera. Por debajo de −78 °C aparecen nubes cuyas superficies heladas ayudan a transformar el cloro inactivo en una forma que destruye ozono. Ese proceso requiere luz solar. Susan Solomon, profesora del MIT, señala que los investigadores no han detectado más cloro reactivo: el frío ha favorecido mayores pérdidas de ozono.

Los CFC que dañaron la capa permanecen entre 50 y 100 años en la atmósfera, aunque su retirada comenzó en 1989. Por eso, los investigadores estiman que recuperarse podría llevar seis décadas. Además, superficie y pérdida de ozono no son lo mismo: este año, los valores no han caído tanto como en otros años con agujeros grandes. Eso sugiere que falta menos ozono, pese a la enorme extensión.

✅ Un agujero grande durante un año puede coexistir con una capa que se recupera a largo plazo. Los expertos aún no saben qué impulsa las variaciones atmosféricas recientes ni si anuncian agujeros grandes que persistan más tiempo. Un año aislado no basta para resolverlo.


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