🔬 La NASA ha elegido a PRIMA para avanzar a la fase B de desarrollo, centrada en el diseño y la tecnología. Su telescopio de 1,8 metros estudiaría el universo en infrarrojo lejano. Esa mirada ampliaría lo que podemos explorar sobre planetas, galaxias y agujeros negros.
PRIMA sería la primera misión de la clase «Probe Explorers». Mientras James Webb estudia el cosmos en infrarrojo cercano y medio, PRIMA ampliaría ese alcance hacia el infrarrojo lejano. El equipo busca entender cómo el polvo, el gas y los restos dispersos por el espacio dieron forma al cosmos actual.
El Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, en el sur de California, gestionará el proyecto. La misión tiene un costo de 1 200 millones de dólares. Si supera las etapas previstas, despegará en 2033 y estudiará el cosmos durante al menos cinco años.
✅ PRIMA podría cubrir un hueco entre las observaciones infrarrojas de los telescopios espaciales y ampliar el estudio del origen de planetas y galaxias. El proyecto aún debe superar una revisión para ser confirmado tras esta fase: sus objetivos científicos siguen siendo metas futuras.



