🔬 Un equipo de científicos y cineastas grabó por primera vez cómo los cocodrilos enanos cazan murciélagos en cuevas de Gabón. Las cámaras remotas captaron una conducta que la presencia humana impedía observar. Las imágenes podrían ayudar a reconstruir los hábitos de esta población subterránea, descubierta en 2008.
El ecólogo Matt Shirley, explorador de National Geographic, lleva entre 15 y 16 años estudiando a estos animales. Los investigadores sabían que comían murciélagos e insectos, pero no conseguían verlos cazar cuando había personas dentro. El equipo filmó sus ataques al acecho para la serie documental Africa: Earth’s Wild Home.
Los cocodrilos enanos (Osteolaemus tetraspis) alcanzan unos 1,5 metros de largo y suelen habitar bosques, ríos y pantanos. Los de las cuevas de Abanda viven a oscuras, entre montones de guano, el excremento de los murciélagos. Ese material ácido erosiona su piel grisácea con el tiempo y le da un tono naranja. Según los trabajos de Shirley y sus colegas, estos animales suelen estar mejor alimentados que sus vecinos del bosque.
El equipo atribuye esa diferencia a las presas abundantes y la ausencia de depredadores en las cuevas. Estos cocodrilos también forman un grupo aislado del resto de la especie en términos genéticos. Shirley plantea que reproducirse entre ellos permite acumular diferencias genéticas que podrían ayudarlos a adaptarse al entorno subterráneo.
✅ Las grabaciones permiten estudiar una población cuyo refugio queda fuera de las áreas protegidas de Gabón. El gobierno tramita una reserva, pero Shirley advierte que el grupo sigue en riesgo hasta que se concrete. Aún no se sabe cuándo estos cocodrilos adoptaron la vida bajo tierra.


