🔬 El equipo de Cauê Borlina, de la Universidad Purdue, halló en un meteorito rastros del magnetismo anterior al Sol. Cinco inclusiones minerales apuntan a un campo varias veces más intenso que el terrestre actual. Ese campo pudo ayudar a llevar gas hacia nuestra estrella mientras se formaba.
El meteorito cayó a la Tierra en 2008. Sus inclusiones, pequeñas zonas minerales, se solidificaron hace más de 4 500 millones de años, antes que el Sol y los planetas. El equipo estudió cinco que contienen hierro, cuyos electrones pueden reorganizarse y registrar campos magnéticos.
Con instrumentos sensibles llamados magnetómetros, los investigadores midieron campos de unos pocos gauss, una unidad de magnetismo. Estudios previos ya sugerían que existía un campo magnético extendido por el sistema solar después de formarse el Sol. Este trabajo, publicado el 24 de agosto en Proceedings of the National Academy of Sciences, apunta a una etapa anterior.
Las simulaciones predicen que los campos más intensos transportan más gas hacia una estrella en sus primeras etapas. Para la fase más temprana del Sol, algunos modelos estiman que pudo incorporar más de 300 masas terrestres de gas al año. El campo registrado tendría fuerza suficiente para contribuir a ese aporte.
✅ Los datos sugieren que el magnetismo pudo acompañar a la gravedad al formar nuestro sistema solar. El alcance del hallazgo aún depende de cinco inclusiones de un solo meteorito: hacen falta medidas de otros ejemplares.



