🔬 La NASA anunció que PRIMA avanza hacia su fase de diseño preliminar. Este telescopio espacial estudiaría el origen de planetas y galaxias mediante luz infrarroja que James Webb no puede detectar. Su misión duraría cinco años y comenzaría como pronto en 2033, si supera las revisiones pendientes.
PRIMA tendría un telescopio de 1,8 metros para observar el infrarrojo lejano; Webb detecta el cercano y el medio. Meredith MacGregor, profesora de física y astronomía de la Universidad Johns Hopkins, explicó qué permitiría estudiar ese rango. El equipo busca medir cuánto gas, carbono y oxígeno contienen los discos donde nacen planetas, y qué papel desempeña el agua. Las señales necesarias quedan fuera del alcance de Webb.
El proyecto también estudiaría cómo crecen las galaxias y cómo evolucionan sus agujeros negros. Entre sus objetivos figuran los potentes flujos de gas molecular que salen de las galaxias. Los investigadores quieren entender cómo influyen en el nacimiento de estrellas y el crecimiento de agujeros negros supermasivos.
PRIMA sería la primera misión de la nueva clase Probe Explorers, situada entre los grandes proyectos como Webb y las misiones pequeñas. Su presupuesto tiene un tope de 1 200 millones de dólares, sin incluir el lanzamiento ni otros gastos externos al proyecto. Si llega a volar, el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA dirigirá la misión.
✅ PRIMA permitiría abordar preguntas sobre el origen de planetas que Webb no puede resolver con las longitudes de onda que detecta. Por ahora, es un proyecto en desarrollo: aún debe superar revisiones antes de recibir luz verde para avanzar hacia el lanzamiento.

