🔬 Una pesquisa de Nature detectó academias científicas sospechosas que atribuyen cargos a investigadores sin su permiso y ofrecen membresías de pago. La revista encontró más de 30 comunicados de universidades que celebraban estos honores. Los casos muestran cómo el prestigio de científicos reconocidos puede dar credibilidad a estas entidades.
Julia Hirschberg, de la Universidad de Columbia, apareció como dirigente de la Academia Europea de Ingeniería (EAE) sin aceptar el cargo. Otros dos científicos de la Universidad de Míchigan figuraban como responsables de secciones pese a desconocer la academia. La EAE atribuyó estos últimos casos a una carga de datos sin permiso o sin verificar.
Las webs también anunciaban alianzas que cinco de las entidades citadas negaron conocer. Una imagen presentada como sede de la EAE era una foto alterada de un edificio de la Universidad de Gotemburgo. La dirección postal publicada correspondía a un buzón virtual. Nature encontró además textos copiados de otras instituciones.
La Academia Nacional de Inteligencia Artificial (NAAI), otra entidad examinada, anunciaba una cuota de ingreso de 600 dólares para miembros plenos. También ofrecía un programa virtual de doctorado por 10 000 dólares. Michael Chu, vinculado a varias de estas entidades, defendió su integridad y negó que respalden intermediarios que venden títulos. Sobre las fotos alteradas, dijo desconocerlas y las describió como material heredado de la web.
✅ Un nombre famoso en una web no basta para respaldar una academia: varios investigadores figuraban allí sin saberlo. El reportaje permite reconocer ese uso del prestigio ajeno, pero no establece cuántas personas pagaron por los honores. Nature no identificó a nadie que admitiera haber comprado esos títulos.
