🔬 La tripulación de la Expedición 75 dedicó parte de su jornada a estudiar la salud en microgravedad, según la NASA. Sus tareas incluyeron ecografías, muestras de sangre y una hora de ejercicio con sensores. Estos estudios buscan mejorar el seguimiento médico de quienes viajan al espacio.
La comandante Jessica Meir y Jack Hathaway, ingeniero de vuelo de la NASA, exploraron sus órganos por turnos mediante ecografías. Un técnico terrestre supervisó las pruebas en tiempo real. El estudio EchoFinder-2 usa una tableta, realidad aumentada e inteligencia artificial para colocar bien la sonda y detectar y visualizar órganos.
Anil Menon, de la NASA, centrifugó muestras de sangre tras 24 horas en una incubadora. Así separó glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas y plasma. Después guardó las muestras en un congelador científico para su análisis. El estudio busca conocer cómo vivir en el espacio afecta la capacidad de combatir infecciones y enfermedades.
Sophie Adenot, de la Agencia Espacial Europea, pedaleó durante una hora con el chaleco y la banda para la cabeza Bio-Monitor. Sus sensores registraron la presión arterial, el pulso y la frecuencia respiratoria durante el ejercicio. Adenot preparó los datos para que los médicos estudien los cambios del cuerpo asociados con vivir en el espacio.
✅ EchoFinder-2 podría permitir que futuras tripulaciones vigilen su salud sin guía médica desde la Tierra cuando viajen más lejos. Por ahora, las pruebas contaron con apoyo terrestre y la nota describe tareas en curso, sin presentar resultados científicos nuevos.
⚕️ No es consejo médico.


