🔬 El 21 de septiembre, el Pacífico ecuatorial central y oriental registró una temperatura superficial 3,08 °C superior al promedio de 1991–2020. Science News informa que es el mayor desvío diario registrado durante un episodio de El Niño. El fenómeno podría intensificarse en los próximos meses, con riesgos de sequías e inundaciones.
El episodio comenzó en junio y ya superó el récord diario anterior: 3,02 °C sobre el promedio, en noviembre de 2015. Nathaniel Johnson, científico del Laboratorio de Dinámica de Fluidos Geofísicos de la NOAA, prevé que alcance su máximo durante los próximos meses.
Un récord diario no basta para establecer su fuerza oficial. La NOAA utiliza promedios de tres meses y ha adoptado el índice oceánico de El Niño relativo. Este indicador refleja mejor cuánto puede alterar el tiempo en distintas regiones. Según esa medida, el episodio actual aún no supera al de 1997–1998, aunque el pronóstico estacional apunta a que podría hacerlo.
Johnson señala que ya hubo menos actividad de huracanes en el Atlántico, más en el Pacífico y sequías en Centroamérica. Pero un El Niño más fuerte no garantiza pronósticos más seguros, advierte Nathan Lenssen, del Centro Nacional de Investigación Atmosférica. El calentamiento de otras zonas oceánicas puede modificar los efectos que cabría esperar según episodios anteriores.
✅ Seguir cómo evoluciona El Niño ayuda a anticipar riesgos de sequías, lluvias intensas y calor. Su fuerza por sí sola no permite precisar qué ocurrirá en cada región. Tampoco existe consenso sobre cuánto ha influido el cambio climático en la intensidad de este episodio.

