🔬 Los astrónomos han detectado en el cometa interestelar 3I/ATLAS moléculas vinculadas con la química que precede a la vida. Los datos de ALMA y del telescopio James Webb aportan pistas sobre esos ingredientes fuera del sistema solar. Su presencia no prueba que haya vida en su lugar de origen.
Para identificar esos compuestos, los equipos midieron la intensidad de la luz del cometa en distintas frecuencias. Más de una docena de instrumentos estudiaron el gas y el polvo que liberó al calentarse cerca del Sol. Ese material formó una envoltura brillante alrededor del cometa.
ALMA detectó cianuro de hidrógeno y grandes cantidades de formaldehído y metanol; el James Webb registró metano. Según Martin Cordiner, del Centro Goddard de la NASA, estas moléculas aportan materias primas para formar precursores de la vida. Los experimentos de laboratorio vinculan, por ejemplo, el cianuro de hidrógeno con la síntesis de aminoácidos.
3I/ATLAS es el tercer objeto interestelar descubierto y probablemente conserva un fragmento de un cuerpo que ayudó a formar planetas. Su química podría revelar qué ingredientes existían en otro sistema planetario. Pero los compuestos detectados tienen estructuras simples: los astrónomos no han encontrado en él las moléculas más complejas obtenidas en algunos experimentos.
✅ Estudiar estos visitantes permite buscar ingredientes de la vida más allá de nuestro sistema solar, sin confundirlos con seres vivos. El alcance tiene un límite: un estudio de enero atribuye gran parte del material liberado a capas externas expuestas a la radiación. Por eso, lo medido podría no reflejar la química del sistema donde nació el cometa.



