🔬 El piloto Matt Melnyk fotografió la aurora boreal desde la cabina de un Boeing 787 Dreamliner, a 37 000 pies (11 kilómetros), en un vuelo de Calgary a Londres el 22 de septiembre. El espectáculo duró unas tres horas y llega justo cuando arranca una temporada de auroras que podría ser prometedora.
Melnyk sobrevoló el norte de Manitoba y la bahía de Hudson mientras las luces danzaban bajo un cielo lleno de estrellas. «Es agradable volver a verlas por fin», contó a Space.com por correo. No fue su primer espectáculo del año: el 14 de septiembre ya había captado otra aurora sobre la misma zona, en un vuelo similar. Para las fotos usó una Canon EOS R6 Mark II con un objetivo Canon RF 14 mm F1.4 L VCM.
¿Por qué tanto optimismo? El Sol ya superó el pico del máximo solar y entró en la fase descendente, a menudo turbulenta, de su ciclo de unos 11 años. Según el físico solar Pål Brekke, citado por Space.com, la actividad auroral suele alcanzar su punto más alto unos años después del máximo.
Septiembre suma otra ventaja. Cerca de los equinoccios de primavera y otoño, la actividad geomagnética tiende a crecer, en parte por el efecto Russell-McPherron. Por la geometría del campo magnético terrestre respecto al Sol, al campo magnético del viento solar le resulta más fácil conectarse con el de la Tierra. Así, la energía fluye con más eficacia hacia los polos.
✅ Noches más oscuras, un Sol agitado y el empujón del equinoccio apuntan a una buena temporada para quienes persiguen auroras. El límite: el artículo describe una tendencia general del ciclo solar, no un pronóstico concreto de tormentas geomagnéticas para fechas o lugares determinados.



