🔬 ¿Puede una rosa ser azul de verdad? Investigadores de Suntory, en Kioto (Japón), insertaron cuatro genes de otras flores azules en una rosa de color rosa claro. Las plantas fabrican pigmentos azules y moléculas auxiliares que intensifican el tono. Según una carta de colores para flores, sus pétalos son azul violáceo.
Las rosas producen pigmentos rojos y amarillos, pero les falta la enzima que genera los azules. En 2004, el mismo centro de Suntory modificó una rosa para que produjera delfinidina, un pigmento azul. Aquellas flores salieron púrpuras: el pigmento solo no bastaba.
Las flores azules naturales, como los lirios, combinan esos pigmentos con «copigmentos», unas moléculas casi incoloras llamadas flavona C-glucósidos. Estas ayudantes estabilizan el pigmento y hacen que el azul se vea más profundo. Las rosas tampoco tienen genes para fabricarlas.
Esta vez, un gen de la campanilla de Canterbury (Campanula medium) permitió producir varios pigmentos azules. Dos genes de Torenia x hybrida y uno de la genciana Gentiana triflora aportaron las enzimas de los copigmentos. La mezcla del pigmento malvidina con el auxiliar isoorientina dio flores más azules que las rosas con solo delfinidina. Además, cuanto más copigmento había en los pétalos, más azul era la flor. La empresa presentó el resultado el 25 de agosto en el 32.º Congreso Internacional de Horticultura, en Kioto.
✅ Los rosales siguieron dando flores azules durante siete años en invernaderos de Japón y tres en campos de Colombia, lo que sugiere un color estable fuera del laboratorio. El límite: es un anuncio de empresa en un congreso, no un estudio revisado por pares, y el tono todavía es azul violáceo. El equipo espera intensificarlo.

