🔬 Venus llega esta noche, 18 de septiembre, a su máximo esplendor: a las 19:00 EDT (23:00 GMT) ofrece la mayor superficie iluminada por el Sol de toda esta aparición vespertina. Búscalo bajo, sobre el horizonte suroeste, justo tras la puesta de sol. No necesitas telescopio: brilla más que cualquier estrella.
Detrás de ese fulgor hay un tira y afloja. Según Venus se acerca a la Tierra, su disco crece en el telescopio; pero el ángulo cambia y vemos cada vez menos de su cara iluminada, así que la fase se afila hasta quedar en un arco finísimo, como una luna creciente. El máximo esplendor es el punto dulce entre ambos efectos: cuando el área iluminada que vemos alcanza su mayor tamaño.
El nombre engaña un poco. El pico de brillo visual modelado no cae hoy, sino el 22 de septiembre a las 13:32 EDT (17:32 GMT), con magnitud −4,6 según In The Sky. Venus es el tercer objeto más brillante de nuestro cielo, solo por detrás del Sol y la Luna. Ese resplandor nace de su atmósfera densa: unas nubes de ácido sulfúrico tapan la superficie y devuelven al espacio el 70 % de la luz solar que reciben, según el MIT.
Esta noche Venus se pone poco más de una hora después que el Sol, así que conviene buscar un sitio con vista despejada al suroeste. Más al oeste brilla Spica, la estrella más luminosa de Virgo, con su luz blanquiazul. En las próximas semanas el creciente se hará más fino y más grande, hasta que el planeta desaparezca del cielo de la tarde camino de su conjunción inferior del 24 de octubre. Volverá como «lucero del alba», al este y antes del amanecer, entre principios y mediados de noviembre.
✅ Es la estampa más vistosa de estas semanas de Venus en el cielo de la tarde: a simple vista deslumbra y por el ocular muestra un creciente marcado. Dos avisos. Uno: el «máximo esplendor» de hoy no coincide con el pico de brillo, que llega cuatro días después. Otro, de seguridad: apuntar unos prismáticos o un telescopio al Sol puede provocar una pérdida de vista inmediata y permanente, así que asegúrate de que ya se ha puesto antes de observar el creciente.



