🔬 Un equipo de investigadores observó que el superconductor UTe₂ conserva durante varias horas un estado escrito con pulsos eléctricos. El estudio, publicado en Nature, describe cómo alternar entre dos estados sin abandonar la superconductividad. El hallazgo apunta a posibles memorias de bajo consumo, aunque exige temperaturas muy bajas.
Los investigadores estudiaron tres muestras y midieron cómo cambiaba el voltaje al variar la corriente. Cortar un pulso de forma brusca dejaba al material en un estado con mayor densidad de corriente crítica. Una rampa suave de corriente permitía recuperar el estado inicial. El equipo controló el efecto al ajustar la intensidad, la duración y la rapidez de apagado del pulso.
El efecto fue más intenso por debajo de 0,4 K y desapareció por encima de 0,6 K. También dependía del campo magnético: aparecía desde unos 7 T y persistía hasta cerca de 20 T, según la muestra. Esa zona está vinculada al encuentro entre dos fases superconductoras distintas. Leer el estado en los cristales milimétricos estudiados requirió una potencia de unos 1 nW.
Los autores proponen que los pulsos dejan los vórtices del material atrapados en un arreglo desordenado. Ese desorden reforzaría su anclaje y elevaría la corriente crítica. Una rampa gradual permitiría devolverlos al arreglo de equilibrio. Es una explicación propuesta: el equipo no descarta que el enfriamiento brusco también intervenga.
✅ Los dos estados podrían representar un 1 y un 0 en futuras memorias superconductoras de bajo consumo. El resultado aún corresponde a cristales de laboratorio bajo frío extremo y campos magnéticos intensos; fabricar dispositivos más pequeños sigue siendo un objetivo.

