🔬 Rocket Lab presentó una protesta formal ante la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno de EE. UU. (GAO) contra la NASA. La agencia adjudicó este mes a Blue Origin 700 millones de dólares para desarrollar, lanzar y operar el Mars Telecommunications Network (MTN), su próximo orbitador de comunicaciones en Marte.
La empresa, con sede en California, sostiene que la decisión «no parece coherente con los criterios de elegibilidad exigidos por el Congreso». También la acusa de una revisión punitiva de su propuesta técnica, basada en afirmaciones incorrectas. «Las normas de contratación existen para garantizar una competencia justa y proteger la inversión pública», escribió la compañía en X.
El MTN hará de enlace entre el control de misión en la Tierra y otras naves de la NASA que estudian el planeta rojo. Hoy solo dos orbitadores de la agencia cumplen ese papel de repetidor y ambos son veteranos: Mars Odyssey despegó en 2001 y el Mars Reconnaissance Orbiter, en 2005. El Congreso aprobó los 700 millones en julio de 2025 y la NASA pidió propuestas en mayo. Blue Origin y Rocket Lab figuraban como favoritas. Pese al «network» del nombre, el MTN es una sola nave: debe entregarse antes del 31 de diciembre de 2028 y operar en Marte hacia 2030.
Blue Origin ya estuvo en el lugar de Rocket Lab. En 2021 protestó ante la GAO cuando la NASA eligió a SpaceX para el primer módulo lunar tripulado del programa Artemis. La GAO rechazó la protesta ese julio, y la demanda posterior fracasó en los tribunales en noviembre. En 2023, sin embargo, la empresa de Jeff Bezos ganó el contrato de un segundo módulo lunar.
✅ El MTN sostendrá el enlace con las naves de la NASA en Marte durante décadas, y una impugnación puede tensar un calendario que apunta a 2030 con dos repetidores ya envejecidos en órbita. Conviene esperar: la GAO todavía no se ha pronunciado y los argumentos conocidos salen de un mensaje de la propia Rocket Lab, no de un fallo independiente.



