🔬 Un estudio publicado en The Seismic Record estima que la explosión del cohete New Glenn de Blue Origin, ocurrida el 29 de mayo en Cabo Cañaveral, liberó energía equivalente a 0,131 kilotones de TNT. El infrasonido llegó a Texas, a 1 684 km, y permitió analizar el accidente.
El propulsor explotó durante una prueba estática «hotfire», antes del cuarto lanzamiento previsto. La explosión lanzó restos en llamas y formó una gran nube en forma de hongo. Nadie resultó herido. Blue Origin indicó el 5 de agosto que una válvula de oxígeno defectuosa probablemente causó el fallo.
El equipo examinó señales de infrasonido, frecuencias por debajo del oído humano, en estaciones de escucha de Estados Unidos. Al menos 36 detectaron el pulso. Con su frecuencia y distancia de viaje, calcularon una energía de 144 toneladas de TNT, algo superior a la estimada para la explosión inicial del reactor de Chernóbil en 1986.
También estimaron que en el estallido reaccionó entre el 3 % y el 6 % del propelente criogénico. El resto pudo arder de forma más gradual en la bola de fuego y la columna de humo.
✅ El trabajo apunta a que el infrasonido puede ayudar a seguir accidentes espaciales y otras grandes explosiones a escala global. El cálculo es una estimación indirecta: la cantidad exacta de combustible que llevaba el propulsor no se conoce.



