🔬 El 3 de septiembre de 2006, la sonda europea SMART-1 impactó de forma deliberada contra la Luna tras casi tres años de misión. La ESA la había enviado para probar un motor eléctrico alimentado por el Sol y estudiar la superficie lunar; el choque también permitió seguir un impacto con telescopios desde la Tierra.
SMART-1 despegó en 2003 como la primera nave europea que llegó a la Luna. Probó propulsión eléctrica solar con xenón y, durante casi dos años en órbita lunar, cartografió la superficie, estudió sus minerales y buscó señales infrarrojas de hielo de agua.
La gravedad lunar la sacó de su órbita y la nave cayó a 7 200 km/h en el «Lago de la Excelencia». Un telescopio terrestre registró el destello. Once años después, el Lunar Reconnaissance Orbiter de la NASA identificó una marca con un cráter de algo más de 4 metros y una hendidura de más de 20 metros.
✅ SMART-1 mostró que la propulsión eléctrica solar podía servir para explorar otros destinos; BepiColombo, camino de Mercurio, también usa un sistema de xenón. El impacto ofreció una observación limitada: ninguna nave en órbita lunar vio el final de SMART-1 y la marca solo se identificó 11 años más tarde.



