El cohete Pallas-1 de la empresa pekinesa Galactic Energy despegó por primera vez el 1 de septiembre desde Jiuquan y entró en la órbita prevista, según la compañía. El vuelo prueba el nuevo lanzador de dos etapas, pensado para desplegar constelaciones de satélites a gran escala.
Pallas-1 mide 52 metros y puede llevar unos 7 000 kilogramos a órbita terrestre baja. Galactic Energy no reveló si el vuelo llevaba cargas útiles. La empresa también opera el cohete Ceres-1, dedicado a satélites pequeños y con 23 vuelos hasta ahora.
La primera etapa de Pallas-1 está diseñada para volar 25 veces. Para regresar, usará aletas de rejilla hipersónicas y patas desplegables. Sin embargo, este debut no incluyó un intento de aterrizaje: Galactic Energy apunta a la segunda mitad de 2027 para probarlo.
✅ El lanzamiento amplía la oferta china de cohetes con primera etapa reutilizable para el mercado de constelaciones. El límite es importante: por ahora solo se confirmó la entrada orbital y no hubo recuperación del propulsor; su reutilización aún debe demostrarse en vuelo.



