🔬 Un estudio de The BMJ sugiere que al menos 1 de cada 4 exjugadores de la NFL fallecidos entre 2008 y 2021 tuvo cambios cerebrales ligados a encefalopatía traumática crónica (CTE). Analizó 338 cerebros donados y estimó un rango para 1 712 jugadores fallecidos; no calcula el riesgo de los jugadores actuales.
Más del 93 % de los cerebros donados mostró acumulación de proteínas anómalas en zonas concretas del tejido. Cerca del 30 % tenía CTE de estadio IV, la forma con cambios más extensos. Para el conjunto de jugadores fallecidos, el estudio estimó una prevalencia de entre 18,5 % y 98,7 %; entre 2016 y 2021, el rango fue de 24,5 % a 97,7 %.
Los cambios cerebrales no siempre coincidieron con síntomas. Cerca del 60 % de quienes los tenían recibió un diagnóstico de demencia, frente al 90 % de quienes presentaban estadio IV. El experto Thayne Munce advierte que el rango depende de cuánto representen los donantes al resto de exjugadores, y que varios diagnósticos se hicieron tras la muerte con historiales médicos.
✅ El estudio describe a jugadores cuyas carreras transcurrieron sobre todo en las décadas de 1960 y 1970, por lo que no permite trasladar sus cifras a la NFL actual ni al fútbol juvenil. Munce señala cambios en reglas, cascos, atención de conmociones y contacto en los entrenamientos, pero reconoce que hoy no se conoce la tasa de CTE porque solo puede diagnosticarse tras la muerte.
⚕️ No es consejo médico.



