🔬 Un análisis de la pelvis de LB 1, una hembra adulta de Homo floresiensis hallada en la isla indonesia de Flores, sugiere que esta especie extinta caminaba erguida de una forma más cercana a la humana que a la de «Lucy». El resultado, publicado el 25 de agosto, no resuelve su origen.
LB 1 medía cerca de un metro al morir, hace entre 100 000 y 60 000 años. El equipo comparó sus huesos pélvicos con los de chimpancés, gorilas, australopitecos y especies humanas vivas y extintas. También creó una medida cuantificable de la apertura lateral de los huesos de la cadera.
La pelvis de LB 1 resultó más similar, desde el punto de vista estadístico, a la de especies humanas del Pleistoceno como Homo erectus que a la de australopitecos y simios. Aun así, los autores plantean que no caminaba igual que nosotros: quizá no recorría largas distancias ni avanzaba a gran velocidad, y pudo conservar conductas arbóreas.
✅ El hallazgo apoya que los «hobbits» usaban una marcha bípeda parecida a la humana, pero mantiene abiertas dos explicaciones sobre su origen: un linaje de H. erectus que redujo su tamaño en Flores o una especie temprana y pequeña de Homo. El límite es claro: el estudio se centra en la pelvis de un solo individuo y no puede resolver por sí solo ese parentesco.



