🔬 Un estudio en nueve ratones registró a la vez neuronas de la corteza premotora y del cerebelo mientras aprendían dos habilidades con la misma estructura temporal. Las células granulares cerebelosas reorientaron sus trayectorias entre tareas, mientras la corteza mantuvo patrones que se generalizaban. El resultado sugiere cómo el cerebro distingue contextos sin perder una estructura compartida.
El equipo siguió neuronas piramidales de la capa 5 de la corteza premotora y células granulares del cerebelo mediante imagen de dos fotones. Comparó una tarea de alcance con otra de realidad virtual, ambas con recompensas organizadas en el tiempo de forma parecida.
La corteza conservó trayectorias alineadas entre ambas tareas. En cambio, las células granulares mantuvieron una codificación de pocas dimensiones, pero sus trayectorias rotaron de forma coherente y se separaron entre contextos. La divergencia fue mayor en los ratones expertos. En cuatro ratones, inhibir estas células abolió el lamido anticipatorio en ambas tareas.
✅ El trabajo apunta a una división de tareas: la corteza aporta patrones dinámicos reutilizables y el cerebelo los reconfigura para cada contexto. El límite principal es que el estudio se hizo en ratones y con dos habilidades concretas; falta saber si este patrón aparece en otros comportamientos o especies.



