🔬 Un equipo del Centro de Investigación Langley de la NASA inició pruebas en una cámara de vacío para medir cómo los chorros de los motores expulsan polvo, suelo y rocas lunares. Los datos buscan mejorar los modelos que guían el diseño de equipos para alunizajes y proteger futuras misiones Artemis.
La campaña usa una cámara esférica de vacío de 60 pies. En la primera ronda, un sistema de etano dispara hasta unas 100 libras de empuje sobre un depósito de regolito lunar simulado Black Point-1, de unos 2 metros de diámetro y 30 centímetros de profundidad. Cada prueba dura cerca de seis segundos.
Las cámaras e instrumentos miden la formación de cráteres, el ángulo y la altura del material expulsado, su distribución y la velocidad de las partículas. Más adelante, el equipo probará un motor híbrido impreso en 3D de unas 35 libras de empuje y variará la altura de ambos sistemas.
✅ Estos ensayos pueden ayudar a prever dónde terminarán el polvo y las rocas levantados por un aterrizaje, incluidos los que alcancen naves, cargas, experimentos o rovers. El límite es que son pruebas en tierra y a menor escala: los datos aún deben servir para desarrollar y validar modelos antes de aplicarlos a misiones lunares o marcianas.



