🔬 Los cánceres de garganta y boca vinculados al VPH aumentan sobre todo entre hombres de mediana edad y mayores, mientras la vacuna reduce los casos de cuello uterino. En EE. UU., se diagnostican cada año unos 13 600 casos en hombres frente a 2 400 en mujeres; la falta de cribado dificulta detectarlos antes.
El VPH reúne muchos virus. Sus 12 variantes de alto riesgo pueden transmitirse durante el sexo, incluido el oral. Cerca del 80 % de los adultos sexualmente activos contraerá el virus alguna vez; aunque la mayoría lo elimina en uno o dos años, en algunos casos persiste y puede dañar el ADN.
En Estados Unidos, los casos orofaríngeos vinculados al VPH se triplicaron con creces entre 1988 y 2004. Un estudio danés halló otro aumento de este tipo entre 2000 y 2017. Un trabajo con pacientes de Baltimore sugiere que los hombres eliminan las infecciones orales por VPH más despacio que las mujeres.
Para estos cánceres no existe un cribado comparable al del cuello uterino. La mayoría se detecta tras síntomas como un bulto en la garganta o el cuello. Los tumores vinculados al VPH responden bien al tratamiento, pero la radioterapia puede causar llagas en la boca, náuseas, pérdida de apetito y peso.
✅ Vacunar a niños y jóvenes de ambos sexos antes de una infección por VPH podría reducir estos cánceres con el tiempo. Aun así, el riesgo puede persistir en adultos expuestos antes de vacunarse y hoy falta una prueba de cribado que permita detectar lesiones tempranas en la garganta.
⚕️ No es consejo médico.


