China prevé lanzar Chang’e-7 el 24 de agosto, hora de Pekín, hacia el polo sur de la Luna. La misión reunirá un orbitador, un aterrizador, un rover y un saltador para estudiar el entorno y los recursos cerca del cráter Shackleton, además de llevar instrumentos de varios países.
Tras el lanzamiento, el orbitador pasará varios meses alrededor de la Luna antes de liberar el aterrizador para un intento de descenso hacia finales de año. El destino es el borde iluminado de Shackleton. Desde allí, el saltador deberá moverse entre zonas iluminadas y cráteres en sombra para buscar bolsas de hielo de agua; cuenta con un sistema activo para amortiguar descensos en pendientes.
Chang’e-7 combinará observación orbital, aterrizaje, recorrido y saltos para examinar el polo sur lunar. Lleva, entre otros equipos, instrumentos de Rusia, Italia, Baréin, Egipto, Tailandia y Suiza. También busca preparar el camino para el plan chino de llevar personas a la Luna en 2030 y para la futura misión Chang’e-8, prevista hacia 2028.
✅ Encontrar y evaluar hielo de agua en los cráteres sombreados ayudaría a conocer mejor los recursos del polo sur. Pero la misión aún no ha despegado: el lanzamiento, el descenso y la búsqueda del hielo dependen de que cada fase funcione como está previsto.


