🔬 El X-59 de NASA, un avión supersónico silencioso de investigación, entró en un periodo de mantenimiento programado tras completar vuelos iniciales de prueba a gran y baja altitud. En el hangar 4826 de Armstrong, el equipo retiró paneles para revisar sistemas internos antes de la siguiente serie de vuelos.
Los equipos del Armstrong Flight Research Center, en Edwards, California, abrieron partes del avión para mirar mejor el interior. La meta es confirmar, con inspecciones visuales, que los sistemas internos funcionan bien antes de mantener el ritmo de pruebas.
David Mcallister, responsable de operaciones del X-59, dijo que estas revisiones pesan mucho en la aeronavegabilidad de un avión nuevo. Según explicó, el X-59 reúne muchos sistemas por primera vez, por eso el equipo lo inspecciona con más frecuencia que a un avión de producción como un 737.
Durante esta pausa, NASA busca interacciones inesperadas entre hardware, cableado o software. El avión volverá pronto al aire con varios días de vuelos dobles a distintas altitudes y velocidades. Esos datos ayudarán a preparar nuevas pruebas para ampliar su rango de velocidad y altitud, llamado envolvente operacional.
✅ Esta pausa no es un retroceso: es parte del proceso para construir el historial técnico del X-59 y ajustar el mantenimiento según la experiencia del equipo. El límite es claro: el comunicado no presenta nuevos resultados de rendimiento ni una fecha exacta para la próxima serie de vuelos.
Fuente: nasa.gov



