🔬 El James Webb detectó indicios de tres agujeros negros supermasivos activos en J0148-4214, una galaxia observada cuando el universo tenía menos de 1 300 millones de años. Dos están separados por 620 años luz y un tercero se ubica a 5 500 años luz. El sistema sugiere que las fusiones ayudaron a estos objetos a crecer rápido.
La luz de J0148-4214 tardó 12 500 millones de años en llegar hasta nosotros. El telescopio no observó los agujeros negros de forma directa: la unidad de espectroscopía de campo integrado de NIRSpec midió el gas de hidrógeno que gira a gran velocidad en sus discos de acreción.
El objeto más masivo equivale a 80 millones de soles; su compañero, a 600 000. El tercero suma dos millones de masas solares. El equipo también estimó que la galaxia tiene una masa estelar total de unos 1 300 millones de soles. El agujero negro menor crece por encima del límite de Eddington, aunque ese ritmo solo puede sostenerse poco tiempo.
✅ El hallazgo respalda la idea de que las fusiones de agujeros negros fueron una vía rápida de crecimiento en el universo temprano y señala futuros objetivos para observatorios de ondas gravitacionales como LISA. Pero el destino del tercer objeto sigue abierto: no se puede medir su dirección de movimiento y podría escapar de la galaxia, en vez de fusionarse con los otros dos.



