🔬 Un equipo liderado por Satoshi Yamada, de la Universidad de Tohoku, observó que los vientos de un agujero negro supermasivo activo agitan gas caliente hasta unos 300 000 años luz. El estudio estima una potencia unas 100 veces mayor que la calculada antes, más allá de su galaxia anfitriona.
El equipo estudió H1821+643, un cuásar situado a unos 3 400 millones de años luz, en la constelación de Draco. Su galaxia alberga un agujero negro de entre 3 000 y 4 000 millones de masas solares y ocupa el centro de un cúmulo denso de galaxias.
Durante una semana de septiembre de 2024, usaron el satélite japonés de rayos X XRISM. Siguieron la señal de átomos de hierro ionizado en el gas caliente; al medir cómo se estiraba y ensanchaba su luz, calcularon la velocidad del gas y el grado de turbulencia. El trabajo se publicó el 28 de julio en Nature Astronomy.
✅ El resultado sugiere que un cuásar puede llevar energía comparable a varias miles de millones de supernovas mucho más allá de su galaxia. Aun así, el estudio analiza un solo objeto: hará falta comprobar si otros agujeros negros supermasivos producen efectos de alcance parecido.



