🔬 En la isla Sable, frente a Nueva Escocia, crías de foca gris aparecían desde al menos 1980 con heridas en espiral que llegaban al hueso. Un estudio publicado en Marine Mammal Science identificó al responsable: machos adultos de foca gris que atacan y comen crías de su misma especie.
La isla alberga la mayor colonia reproductora de foca gris del mundo. Durante años, el patrón de las heridas hizo pensar en tiburones o hélices de barcos, pero no había observaciones directas que sostuvieran esas hipótesis. El canibalismo ya se había registrado en focas grises de Nueva Escocia en 1992 y en Escocia en 2016.
En 2024, los autores vieron por fin a un macho adulto atacar a una cría en Sable. Después revisaron cuerpos con marcas en sacacorchos y hallaron mordidas y rasguños en piel y grasa compatibles con focas grises. Al volver a mirar imágenes de dron de 2023, el equipo registró machos adultos alimentándose de crías entre 2023 y 2025.
Los investigadores contaron 765 crías con marcas de sacacorchos durante la temporada reproductiva de 2024. En un solo día de 2025, hallaron 359 crías muertas por esas heridas. Aun así, advierten que ese número podría reflejar mejores búsquedas, no un aumento real de ataques.
✅ El dato ayuda a gestionar y conservar la isla: la colonia produce unas 75 000 crías y las muertes atribuidas a machos grises serían menos de 1 000, sin impacto significativo en esa población. El límite clave es que aún no saben por qué ocurre; además, preocupa que los machos también puedan atacar crías de foca común, una población pequeña y en descenso en Sable.
Fuente: livescience.com



