🔬 Weihan Zou, de Northwestern Polytechnical University, y sus colegas expusieron capas modelo de cinabrio y minio a sales y envejecimiento artificial. El cinabrio cambió de color con 0,5 % de sal; el minio mostró daños visibles desde esa misma cantidad. Los resultados ayudan a planear la conservación de pinturas murales afectadas.
El equipo trató las capas con distintas concentraciones de sal y las analizó con técnicas complementarias. En el cinabrio, el daño fue grave por encima del 3 % y afectó sobre todo al aglutinante; el pigmento se mantuvo casi estable.
El minio resultó más sensible. Desde el 0,5 % mostró inestabilidad en la superficie, oxidación, daño del aglutinante y productos visibles. Por encima del 2 %, los cambios de color y estructura fueron marcados. Los autores detectaron productos de carbonato con plomo (II) hasta 100 μm de profundidad.
✅ El estudio sugiere que mantener las sales por debajo del 0,5 % es clave para limitar el daño y puede guiar la desalación de murales. Su límite es claro: se trabajó con capas modelo envejecidas de forma artificial, por lo que falta comprobar cómo responden pinturas históricas concretas.


