🔬 Un equipo que combinó observaciones de los telescopios James Webb, Hubble y Chandra sugiere que los «pequeños puntos rojos» del universo temprano quizá no desaparecieron: podrían ser galaxias cuyos brazos dejan de verse a grandes distancias. La galaxia Saguaro ofrece un ejemplo de esa posibilidad.
Saguaro, también llamada WISEA J123635.56+621424.2, está a unos 10 000 millones de años luz, en la Osa Mayor. Existió unos 3 300 millones de años tras el Big Bang. Su núcleo rojizo y compacto cumple casi todas las características de estos objetos, incluidas emisiones de rayos X inusualmente débiles.
El equipo usó modelos informáticos para situarla a las enormes distancias del universo temprano. Sus brazos espirales se borraron poco a poco hasta quedar como un punto rojo brillante, muy parecido a los observados en las imágenes profundas de Webb. Esto apunta a que solo veríamos los centros activos de muchas galaxias lejanas.
✅ La idea ayudaría a estudiar cómo crecieron juntas las galaxias y sus agujeros negros centrales. Pero el resultado parte de una galaxia cercana y de modelos: hacen falta más objetos como Saguaro para comprobar si siguen el mismo patrón.



