🔬 El telescopio solar Daniel K. Inouye reveló vórtices diminutos en los bordes de concentraciones magnéticas de la fotosfera. El equipo los identifica como inestabilidades de Kelvin–Helmholtz, previstas por la teoría. Las observaciones y las simulaciones coinciden, y respaldan que estos remolinos mezclan plasma en zonas solares activas.
Las imágenes se tomaron el 14 de abril de 2025, cerca de una mancha solar, a 416 nm. El equipo examinó 47 vórtices: la distancia característica entre ellos fue de 65 km y sus tamaños variaron entre 25 y 170 km. Sus velocidades aparentes estuvieron entre 0,67 y 3,0 km por segundo.
El equipo comparó esas imágenes con simulaciones numéricas de alta resolución. En 94 casos sintéticos, la distribución alcanzó un máximo de 49 km y las tasas de crecimiento resultaron comparables con las observadas. Las simulaciones reproducen los vórtices y las estrías de las imágenes solares.
✅ Estas inestabilidades pueden transportar masa, energía, momento y flujo magnético, además de favorecer turbulencia en los bordes magnéticos. Los autores plantean que los vórtices podrían contribuir al trenzado del flujo magnético. El límite es claro: aún hay diferencias entre las distribuciones observadas y simuladas, por lo que el equipo no descarta escalas menores en el Sol.



